jueves, 21 de junio de 2007

DEFINITIVAMENTE HAY UNA DISTORSIÓN

“Hay una distorsión muy grave en la formación de profesores” es el titular bajo el cual el Sr. Óscar Garrido (Ingeniero Agrónomo, ex-rector de la U. de Talca y ex-consejero superior de la U. Finis Terrae) supuestamente desató polémica con su opinión sobre el excesivo ‘pedagogicismo’ (artículo publicado el domingo 17 de junio de 2007, Pág. A25).

Al leer el artículo, no puede menos que sorprenderme por tal comentario o apreciación sobre la realidad de la formación de docentes. Particularmente soy Profesora de Inglés, egresada de la Universidad del Bio Bio y cursé mi carrera entre los años 1989 –1993, por lo que mi propia formación, y mi conocimiento sobre las mallas vigentes de los programas de pedagogía de la universidad, me sirven de base como para cuestionar totalmente tal apreciación. Mi formación contempló alrededor de un 75% de asignaturas de la especialidad, que en nuestro caso son en inglés (como Lengua Inglesa, Gramática, Fonética, Literatura) y, por tanto, alrededor de un 25% de asignaturas relacionadas con la formación docente propiamente tal (como Psicología, Currículum, Evaluación, etc.). Si bien es cierto, las mallas curriculares han sufrido modificaciones en los últimos años, no se ha llegado al extremo de privilegiar fuertemente lo pedagógico sobre la especialidad, como quiere generalizar e ilustrar el Sr. Garrido.

Por lo anterior, es lógico que cuando se le pregunta a un estudiante de pedagogía qué estudia, responde nombrando su especialidad; vale decir, los estudiantes de Pedagogía en Inglés estudian inglés, los estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía estudian historia, etc. Esto no es casualidad, sino que es el resultado de sentir y vivir una formación ligada fuertemente a la especialidad que se eligió.

En este artículo del diario, el Sr. Garrido señala “Lo malo es el exceso: no puede ser que de los 50 ramos que tiene la carrera, en no más de 12 vean las materias que enseñarán, contra 38 cursos pedagógicos. El énfasis en el cómo enseñar desplazó al qué enseñar”.

Realmente no se de qué malla curricular esté hablando el Sr. Garrido, tal vez de la que usa la U. Finis Terrae, donde ejerció hasta hace muy poco como consejero superior, o de la malla de alguna universidad privada que dicta la carrera los días sábados.

En términos generales, aunque se puede afirmar que la formación de los profesores presenta una gran diversidad, tanto en las formas de los procesos formativos (en universidades, institutos profesionales, ‘programas especiales sabatinos') como en la calidad de los mismos, creo que difícilmente se puede definir y generalizar la actual situación como ‘pedagogicista’.

Además, me permito mencionar el hecho de lo recurrente que es escuchar a docentes del área de pedagogía comentar acerca de la desmedrada participación de sus asignaturas en comparación a la fuerte presencia de asignaturas de la especialidad, considerando que la carrera es Pedagogía.

Por otra parte, si consideramos que los resultados de la evaluación docente 2005 y de las encuestas de los profesores asociadas al Simce evidenciaron la dificultad de los profesores para planificar una unidad didáctica y evaluar los logros alcanzados de forma coherente con esa planificación, revelando que existe un déficit en el saber pedagógico, ¿será posible concluir, entonces, que el ‘pedagogicismo’ se ha apoderado de las aulas? Finalmente, ¿dónde está la distorsión?

2 comentarios:

Celso Monsalve F. dijo...

Pame:
Corrigeme o creo que el debate se centraría en si importa mas los conocimientos o la forma de entregarlos, no?. Si es asi creo que por la complejidad de los conocimientos a entregar deberá siempre primar los ramos relacionados con la carrera, pero que si debe haber una fuerte dosis de "pedagogismo" (no se si existe la palabra) en las nuevas generaciones pues un profe que sabe arto no siempre es un buen profe. Y he leido, y es mi experiencia tambien, que muchas veces importa más la forma de decir las cosas que su verdadero significado, no te parece?
Mira, como compartimos una misma fe te pongo este ejemplo, a veces he intentado hablar de Jesús con un amigo y he terminado casi discutiendo del tema con él. Resultado, nunca mas se ha habla del tema con él. Por lo tanto, a pesar que es la verdad lo que predicamos, en este caso importaría más la sutileza al predicar y el amor entregado que la predicación misma. No te parece??.

Profesora dijo...

Pamela:
Este es un tema muy discutido tal como el si la pedagogía es una ciencia o no. Y al final parece que no llegamos a un consenso.
Creo que lo importante sería que tanto el área disciplinaria como el área pedagógica hicieran bien su parte en la formación del futuro profesor. y para esto tendría que hacer mucho trabajo interdisciplinario. Lamentablemente los que trabajamos las humanidades parece que tenemos un terrible complejo de inferioridad que siempre estamos buscando el que se valore nuestro hacer, por sobre los otros.
Con respecto a la evaluación de tu edublog te diré que has desarrollado todos los aspectos planificados.
Saludos,
La profesora